El aragonés errante
Una lágrima como una perla, que vuelve al mar, sea como sea.
Suplicando por algún tipo de relación digna de llamarse humana,
que lleve la pena y la quebrada en el bolsillo del corazón.
Una de esas malas compañías, factoría de melancolía,
que no vienen a ver si pueden, sino porque pueden vienen,
Una sed de ilusiones infinita, donde nacen y mueren las acciones que brillan,
en el tiempo que contempla un mundo hecho a medida,
no sólo del que siembra, sino del que es semilla.
El anzuelo
Este vano correr tras lo imposible.Este mapa de incauto navegante.
Este vivir un rato para morir más tiempo. Para al final morder el anzuelo y caer en la trampa. Este asalto al parnaso idealizado. Este coma de pronóstico reservado.
Esta fellatio de amor caníbal. Para al final morder el anzuelo y caer en la trampa.
Este infierno fatal y divertido. Este vestido de nocturna soledad.
Este canto de sirena exclusivo. Para al final morder el anzuelo y caer en la trampa.
Este andar de pies sin escarpines. Esta ida y vuelta a los confines. Este seamos siempre libres. Para al final morder el anzuelo y caer en la trampa.
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